)
Los párrafos a pie de página. Esos hormigueros donde se arremolinan pequeñísimas las palabras en tipografía 9, o acaso 10, para decir cosas que quizás nadie lea, pero que, ah, cómo nos importa que queden asentadas. Cuánto precisamos que lo que ahí se consigna.
)
Este es un post más bien escrito en dos días. Anoche caminé y cené con Cristina. Hablamos, entre otras cosas, de ese Encuentro de Escritores Iberoamericano ocurrido en 2003 en Sevilla. La única mujer era Cristina. Había escepticismo en cuanto a las bloguescrituras y bueno, los blogs están medio muertos, pero las escrituras digitales no.
)
Terminé la parte de las escrituras errantes y empiezo con las colindantes. Sigo intentando no pensar en todo lo que me falta por escribir porque me abruma demasiado. Mi mantra ahora mismo es hacerme la loca. Nadar de muertita. Si te vi no me acuerdo. Patitas para qué las quiero.
)
Serán tres días, por lo visto, porque hoy esta entrada no se cerrará.
)
Cuatro o cinco, porque también hoy no será.
)
Esta semana se ha juntado toda en un sólo post. Anoche también caminé y cené con Cristina, así que he andado con sueño toda la semana. Ayer dejé la tesis en la página 31. Bueno, de 0 a 7 y de 0 a 20, a 25, 0 a 31 es una cosa buena. Espero terminar con 50 esta sección de introducción del capítulo 1.
)
Oigo a Juan Carlos regar las plantas y casi siento el frescor del agua.
)
Creo que una de las cosas que más me cuesta de escribir la tesis es el abrumamiento que me causa la acumulación de información. Que es necesaria porque se tienen que tener todos los datos y enfoques. Ese momento en que tengo que allegarme todas esas vertientes. Y que siento que no voy a acabar, que no estoy entendiendo todo, que hay algo que se me escapa, que no es suficiente. Ya después llega una cierta calma chicha, cuando me digo, ay, ya, no voy a poder leerlo ni entenderlo todo, y más bien es que baja mi ansiedad y con ello puedo empezar a ver con un poco de claridad por dónde avanzar, qué ruta tomar y cómo ir uniendo y deslindando toda esa información.
)
Le cuento a Cristina que me causa asombro la cantidad de personajes que aparecen en su blog de los que ya no se sabe nada ahora. ¿Dónde estará toda esa gente? ¿Por qué ya no siguieron escribiendo?
)
Luego me queda claro que la escritura errante es una meta escritura, una poética, pero también una metodología para sobrevivir en el sistema literario.

Comentarios
Publicar un comentario